El impulso interior -
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El impulso interior

Siempre que voy a Madrid intento ir a todas las exposiciones que pueda. Una de las que más me gustó y escribí un post fue sobre pintura impresionista (mi favorita). Y la expo sobre Darwin en el museo de Ciencias Naturales fue una maravilla.

Mi libro de la Expo de Leonardo Da Vinci

Hubo otra sobre arqueología submarina de Alejandría con piezas originales egipcias nunca antes vistas.  Había sí, una réplica de la piedra Rosetta. Todos los temas de ciencia, arte, naturaleza, historia, antropología… me encantan. Me maravillo como un niño ante toda esta grandeza, pura belleza. Siempre termino con el catálogo, un libro o un souvenir bajo el brazo. Y aunque no llegue a comprender todo con exactitud, me quedo con una emoción tremenda de haber estado delante de ese espíritu de «hambre de conocimiento de uno mismo y del Universo» que se manifiesta de tantas formas a lo largo de nuestra historia.

Esta vez empiezo con la mega expo de Leonardo Da Vinci, El Genio.  Antes que su pintura y escultura, desde niño me quedaba pegado mirando todos sus inventos mecánicos, de relojería, voladores, musicales, armas de guerra, para el teatro, para la arquitectura y más…

Esta vez la expo empezaba con una película en 3D y luego entrabas a una sala con muchísimos inventos replicados, la mayoría de tamaño original. Este hombre tenía una pasión y un impulso por conocer la naturaleza que no he visto, sobre todo por su amplitud. Me identifico con él por su observación de la naturaleza. Lo alucinante es que creó hasta un prototipo de robot que ha sido utilizado como base para crear algunos que hace la Nasa. Y todo esto en el siglo XV.

El tambor mecanizado de Da Vinci

¿Qué tiene que ver todo esto con la guitarra? Más que con la guitarra, tiene que ver con ese impulso interior nato, que tenía Leonardo y que tenemos todos, que llega a identificarse con algo, que se convierte en uno de los elementos principales de nuestra atención y le dedicamos mucho de nuestro tiempo con pasión. Nos adentramos en ese elemento, lo estudiamos, lo admiramos, queremos conocer cada vez más, nunca nos basta, nos frustra, nos alegra, nos anima, nos reta. Y con el tiempo cada uno de nosotros, sin importar el nivel ni la condición, nos hacemos una enciclopedia única e irrepetible de conocimiento, aunque el objeto (en este caso la guitarra y su entorno) es el mismo, la experiencia es única para cada ser humano.

Creo que mi vocación principal en Guitarinvaders desde que lo empecé y todo lo que vendrá, está basado en intentar  transmitir lo mejor que pueda mi experiencia personal y seguir aprendiendo de los demás. Lo bonito de todo esto es que toda la mecánica de Internet y los nuevos retos técnicos también me son apasionantes. Leonardo, que gran talento.

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