Estas es una de las progresiones más usadas en la música popular. Hay millones de formas de hacerla, pero quiero empezar con estos dos ejemplos. Usaremos acordes Drop 2 que no tengan el grado I en el bajo y dejaremos ese trabajo para el bajista.
Cuando trabajamos cualquier progresión armónica desde esta perspectiva hay que tener en cuenta, visualmente, donde está el grado I en el registro grave. Es decir, aunque no este tocando en la sexta o quinta cuerda el bajo en el grado I debo pensar de que sí, lo estoy pisando con algún dedo. Con esta técnica de trabajo, se logran construir acordes de la misma calidad, en otros grupos de cuerdas, orbitando al rededor del bajo imaginario, que le da unidad a todo este desarrollo. Una unidad visual.
MATERIAL DE DESCARGA: PDF
