Mi Maestro me enseñó que el reino de los cielos es para los que son como niños. La guitarra también. Y por ahí va el problema de nosotros los guitarristas papás. Que cuando tocamos la guitarra nos comportamos así y no hay quien nos pare. Solo un cataclismo o nuestras mujeres e hijos, claro está.
Tengo varios alumnos que son padres de familia y guitarristas. Sacando tiempo de donde sea para poder
asistir a su clase semanal, buscando un huequito entre, trabajo, cacas, pañales, llantos, médicos y esposas comprensivas que nos soportan por amor (me incluyo), para poder tocar una ratito la guitarra en casa. Pero claro está, con un Pandora o alguna maquinita que no sea un Marshal de !40 vatios! Mientras menos bulla mejor. Al final todos terminaremos tocando con un iPhone porque ¡ni siquiera sonarán las cuerdas! (esto está genial para los que solo tienen las horas más altas de la noche para saborear la guitarra).
Nuestros hijos son geniales, siempre quedan prendidos de la guitarra, apenas la ven se tiran encima, la aporrean, la golpean, hacen lo que sea con ella. Bueno eso depende del modelo de guitarra que tengas. Si tienes una Gibson de 2000 Euros pondrás un campo minado al rededor, te lo aseguro. Así que mi consejo para estos casos es, empezar comprándoles la guitarra de Chiquilicuatre, esas de plástico con pilas, para que se alucinen un rato . Mi hijito pasaba horas viendo un video de Andy Timmons con esta guitarrita aporreándola hasta que la guitarra lloraba. Ahora ya tiene una Fender Squier Mini y me pide algunas clases de vez en cuando.
Con nuestra mujer siempre funciona tocarles algún cover romántico, o de alguna canción que les guste. O componerles algo dedicado a ella. Yo a mi esposa, cuando solo eramos amigos, le compuse un blues con su nombre, la invité a un sitio y cuando apareció me subí al escenario, toqué el Blues con otros músicos (saxofón incluido) en una noche de Jam Sesion. Fue genial, y despúes nos casamos. Claro, esto funciona solo una vez, porque despúes estas escuchando a tu marido músico (en mi caso) todo el santo día tocando y tocando, que fuerte. Así que una táctica sana y edificante para la pareja es sacar alguna canción que le gusta y tocarla con ella y delante de tus hijos, mismo concierto, eso mola mogollón (gusta mucho). Pero cuando están los suegros ni se te ocurra hacerlo, por favor.
Bueno papás guitarristas, ánimo y no dejen de tocar, todo a su momento. Hay muchas etapas y esta es una importante en nuestras vidas, hacemos sacrificios por la familia y eso siempre es lo mejor. Pero nunca se olviden de la pobre guitarrita en alguna esquina de la casa, estoy seguro que si tocan más (y sobre todo la familia ve progresos) se sentirán orgullos y les apoyarán más aún. Que ellos también participen de vuestros avances.



